Radiografía Cervical en La Chorrera: Qué Muestra

Qué muestra una radiografía de columna cervical, cuándo se indica y qué no puede ver. Agenda tu radiografía cervical digital.

Radiografía Cervical en La Chorrera: Qué Muestra

La radiografía de columna cervical estudia las siete vértebras del cuello. Se pide con mucha frecuencia por dolor cervical, mareos o después de un golpe, y es el primer estudio en casi todos esos casos porque es rápida, accesible y de dosis baja.

Qué muestra

  • Fracturas y luxaciones tras un traumatismo.
  • Artrosis cervical: pérdida de altura de los discos y picos de hueso en los bordes vertebrales.
  • Rectificación de la curva: el cuello pierde su curvatura natural, algo habitual con la contractura y las malas posturas sostenidas.
  • Estrechamiento de los agujeros por donde salen los nervios.
  • Alteraciones de la alineación entre vértebras.
  • Costilla cervical y otras variantes anatómicas.
  • Inestabilidad, con las proyecciones en flexión y extensión.

Qué no puede ver

Los rayos X muestran el hueso. La hernia de disco, la médula espinal, las raíces nerviosas y los ligamentos no se ven. Un cuello con dolor intenso e irradiado al brazo puede tener una radiografía prácticamente normal y una hernia cervical importante.

Cuando hay dolor que baja por el brazo, hormigueo, pérdida de fuerza o alteración de los reflejos, el estudio que corresponde es la resonancia magnética. La radiografía se hace igual primero: descarta la fractura, valora la alineación y ahorra tiempo, pero no es la que da el diagnóstico de la hernia. Es la misma lógica que en la radiografía de rodilla, donde el hueso se ve y los meniscos no.

Tampoco distingue una contractura muscular, que es la causa más común de dolor cervical y no se ve en ninguna imagen. Muchas radiografías cervicales salen normales precisamente porque el problema está en el músculo.

Cuándo se pide

Tras un accidente de tránsito o una caída con dolor de cuello; ante dolor cervical que no cede en semanas; con mareos o vértigo de origen no aclarado; antes de una infiltración o de fisioterapia intensa; y en el control de una artrosis conocida.

Después de un traumatismo con dolor importante hay una regla: no mover el cuello ni quitar el collarín hasta que un médico lo indique. La radiografía se toma con el paciente inmovilizado, y es precisamente para descartar una lesión que podría agravarse con el movimiento.

En un estudio programado, y no de urgencia, a veces se pide preparación intestinal previa para reducir el gas y las heces, que son lo que más ensucia la imagen. La indica el médico según lo que se busque.

Qué esperar del informe

El radiólogo describe la alineación, la altura de cada disco, la presencia de osteofitos, el estado de los agujeros de conjunción y cualquier lesión ósea. Términos como «espondilosis» o «cambios degenerativos» son muy comunes a partir de cierta edad y no equivalen a enfermedad: hay que leerlos junto a los síntomas.

Cómo se hace

  • Se toman al menos dos proyecciones: de frente y de perfil.
  • La de perfil debe mostrar las siete vértebras, incluida la unión con la primera dorsal; a veces hay que bajar los hombros con una tracción suave para que se vean.
  • Puede añadirse una proyección con la boca abierta, para ver las dos primeras vértebras.
  • En sospecha de inestabilidad se añaden vistas en flexión y extensión, nunca tras un trauma agudo sin autorización médica.
  • Se retiran aretes, collares y prótesis dentales removibles.
  • Dura pocos minutos y no requiere preparación.

Preguntas frecuentes

¿La radiografía cervical ve una hernia de disco?

No. El disco y los nervios son tejidos blandos: para eso se necesita resonancia magnética.

¿Qué significa rectificación cervical?

Que el cuello perdió su curva natural, algo frecuente con la contractura muscular y las posturas mantenidas. No es una fractura.

¿Necesito preparación?

Ninguna. Solo retirar objetos metálicos del cuello y las orejas.

¿Cuántas placas se toman?

Al menos dos, de frente y de perfil. Según el caso se añaden la de boca abierta o las dinámicas.

¿Y si me duele mucho el cuello tras un golpe?

No debe moverse el cuello ni retirarse el collarín hasta que un médico valore la radiografía.

Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.

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