Ultrasonido Abdominal en La Chorrera: Qué Incluye
Qué órganos incluye un ultrasonido abdominal completo y cómo prepararse bien. Agenda tu ultrasonido abdominal con informe el mismo día.
El ultrasonido abdominal completo revisa varios órganos en un solo estudio. Es el más pedido de todos los estudios de imagen y el que más veces resuelve un dolor abdominal sin necesidad de nada más. Su único requisito serio es la preparación, y ahí es donde más estudios se echan a perder.
Qué órganos incluye
- Hígado: tamaño, textura y presencia de lesiones.
- Vesícula biliar: cálculos, pólipos y grosor de la pared.
- Vías biliares: si están dilatadas, señal de obstrucción.
- Páncreas: visible en parte, según el gas intestinal.
- Bazo: tamaño y estructura.
- Riñones: tamaño, quistes, cálculos y dilatación.
- Vejiga: paredes y contenido residual.
- Aorta abdominal: diámetro, para descartar un aneurisma.
- Líquido libre en la cavidad abdominal.
La preparación es la mitad del estudio
Ayuno estricto de 6 a 8 horas. Sin él ocurren dos cosas: la vesícula se contrae y deja de poder valorarse, y el intestino genera gas que bloquea el sonido y tapa el páncreas y la aorta. Un estudio hecho sin ayuno correcto suele terminar con la frase «valoración limitada por gas» y hay que repetirlo.
- Se puede tomar agua y la medicación habitual con un sorbo.
- Evitar gaseosas, chicle y cigarrillos las horas previas: los tres hacen tragar aire.
- La cena de la noche anterior, ligera y sin grasas, legumbres ni refrescos.
- Si el estudio incluye vejiga o próstata, además hay que llegar con la vejiga llena.
- Llevar análisis y estudios previos para comparar.
- Ir con ropa de dos piezas, cómoda de subir.
Qué hallazgos aparecen con más frecuencia
Los quistes renales simples y el hígado graso encabezan la lista con diferencia, y ninguno de los dos suele requerir más que constatarlo y controlarlo. Después vienen los cálculos de la vesícula, que aparecen en muchas personas sin haber dado nunca síntomas.
Lo que sí cambia la conducta de inmediato es una vía biliar dilatada, una aorta ensanchada o una lesión sólida nueva. Esos tres se completan siempre con otro estudio.
Cuándo se pide
Ante dolor abdominal de cualquier localización, cólicos después de comidas grasas, náuseas persistentes, hinchazón, ictericia, transaminasas o bilirrubina altas en un análisis, dolor lumbar tipo cólico, sangre en la orina, y en el control de hallazgos ya conocidos como quistes renales o hígado graso.
También forma parte del chequeo en personas con diabetes, obesidad o consumo de alcohol, donde el hígado graso es muy frecuente y se detecta antes de dar síntomas.
Conviene saber que el páncreas y la aorta son las dos estructuras que más veces quedan mal valoradas por el gas, incluso con ayuno correcto. Si el informe lo señala, no es un descuido: es una limitación real de la técnica.
Cómo es y qué esperar
Se hace acostado, con cambios de posición hacia los lados para desplazar el gas y ver mejor ciertos órganos. Se pide inspirar hondo y retener el aire varias veces: al bajar el diafragma, el hígado y los riñones salen de detrás de las costillas y se ven completos. Dura entre 20 y 30 minutos.
El informe lo firma un radiólogo y suele estar el mismo día. Cuando aparece una lesión que el ultrasonido no puede caracterizar, el paso siguiente es una tomografía o una resonancia con contraste.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas de ayuno necesito?
De 6 a 8 horas. Es el requisito más importante: sin ayuno la vesícula no se puede valorar.
¿Puedo tomar mis medicamentos?
Sí, con un sorbo de agua. Conviene consultarlo si se trata de tratamientos para la diabetes.
¿Por qué me piden aguantar la respiración?
Porque al inspirar el hígado y los riñones bajan y se ven completos, sin las costillas delante.
¿Duele?
No. Se siente el gel y la presión del transductor, algo más firme sobre el costado derecho.
¿Cuánto dura?
Entre 20 y 30 minutos, según cuántos órganos haya que valorar y la cantidad de gas.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.